Bien natural y social

Bien natural y social

Nos levantamos a la mañana y nos damos una ducha. Luego tomamos unos mates. Más tarde caminamos por la vera del río para llevar los niños a la escuela y esperamos que lancen una piedrita para que salpique. Y después, durante la mañana, el artesano humedece su arcilla, el fabricante prende una máquina que utiliza agua, la maestra lava sus manos llenas de tiza, la portera limpia el patio de la escuela.

Hervimos agua para preparar unos fideos al mediodía. Llenamos el balde para pasar el piso. Llueve a la siesta. Con el agua que juntamos de la lluvia regaremos nuestra huerta la semana que viene. Vamos al lago el fin de semana. Vemos los pájaros en la orilla. Y árboles nativos de la sierras de Córdoba rodean la zona.

Mientras tanto, en otras ciudades, o en parajes rurales… Para atender el parto en la clínica necesitaron agua. Para cambiar al niño en la casa. Con agua limpiamos la herida en la rodilla. Y alguien da de beber a sus animales en el corral.

Al final del día, antes de acostarnos, bebemos, sonrientes, un vaso de agua.

El agua es un bien natural. Forma parte de un ecosistema y participa de un ciclo natural que es infinito. Los bosques, las especies animales y las comunidades se organizan y desarrollan alrededor de los cursos de agua, porque es indispensable para la vida de todas las especies.

El agua es también un bien social. Porque los usos y las ideas que las poblaciones construimos en relación al agua cambian según las características naturales, geográficas y culturales de cada región. Al ser un bien natural que todas las personas necesitan para vivir, se constituye también en un bien de todos, en una condición fundamental para desarrollar la vida en comunidad.

El agua es un derecho. Desde esta perspectiva, el agua no puede ser considerada simplemente como un bien de consumo individual. El acceso al agua es un derecho humano, reconocido en el año 2002 por Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de las Naciones Unidas. Todas las personas tienen derecho al acceso al agua segura, para asegurar la calidad de vida de toda la población. y por ello se constituye en un bien común, de todos.

Entender, manejar y usar el agua como bien natural, social y como derecho humano

Cuando decimos que el agua forma parte de nuestras vidas, estamos resaltando su importancia vital y su lugar social.

Considerar el agua como un derecho es también promover el manejo sustentable de nuestras cuencas, planificar la distribución equitativa del recurso hídrico y alentar prácticas socio comunitarias responsables, evitando los derroches, la contaminación y la degradación de nuestro entorno.

Es una responsabilidad de toda la comunidad generar redes y espacios de participación ciudadana para que las políticas públicas den respuesta a las necesidades de todos.

Una cuenca hídrica es un Área que abastece de agua a un arroyo, a un tramo de río o a un lago. Es un espacio formado por tierra, rocas, pastos, arbustos y árboles, animales, personas. Por ese espacio el agua transita, circula, cae, se escurre, se amontona, se evapora.

Según qué porción del territorio estemos mirando, será el recorte de la cuenca que hagamos. Si miramos el Dique La Quebrada, podemos decir que las montañas que lo rodean son su cuenca hídrica. Por allí han descendido las aguas que contiene.

Si observamos el Río Ceballos, que surge detrás de esas montañas, podremos decir que ellas son sólo una parte de una cuenca más amplia.

A su vez el Río Ceballos desemboca en el Río Suquía, cuya cuenca es aún mayor. Así, una cuenca se define por el curso de agua que decidamos mirar y comprender.

Por eso, mi barrio, la canchita de la esquina y hasta el patio de la escuela es una pequeña cuenca. En todas ellas, estamos nosotros y miles de seres vivos, formando parte del recorrido interminable del agua.

¿Cómo está formada una cuenca y cómo funciona?

Suelo y vegetación: cuando llueve, los árboles, arbustos y hierbas reciben el agua que cae. Una parte de ella corre por la superficie, otra parte penetra en el suelo hacia los intersticios de las rocas, volviéndose agua subterránea. El suelo y la vegetación actúan como una esponja, reteniendo el agua y permitiendo que escurra lentamente a ríos y arroyos. Que tengamos agua en invierno no depende sólo de cuánto llueva en verano, sino, principalmente, de las características de la superficie de la cuenca. Donde hay sólo rocas, suelo desnudo, asfalto o casas, prácticamente nada de agua queda retenida.

Agua subterránea: Cuando el agua subterránea, que se desliza por los intersticios de las rocas, llega al llano, forma debajo del suelo verdaderos ríos (napas) o lagos (acuíferos). El agua que consumimos proviene también de estas fuentes subterráneas.

Ríos y arroyos: permiten que una parte del agua descienda rápidamente desde la montaña hasta llegar al bajo. En todo su recorrido, es aprovechada por los hombres y otros seres vivos de diversas maneras.

Lago: es como el tanque de nuestra casa, un lugar donde almacenar agua provisoriamente. Con el tiempo se va llenando de sedimentos que arrastran los ríos. Este proceso puede verse acelerado o disminuido según la cobertura vegetal de la cuenca, que los detiene entre sus raíces y follaje.

Especies animales: desde pequeños insectos hasta animales enormes nativos de la región sostienen el equilibrio de la cuenca en su interacción con otros animales, con la vegetación nativa y con el medio físico.

Hombres, mujeres, niños y niñas: que desarrollan sus vidas cotidianas en una íntima interacción con todos los elementos que forman la cuenca, ya sea en zonas rurales como urbanas.

 

Si miramos la cuenca tomando como referencia el Dique La Quebrada, podemos observar que se trata de una cuenca pequeña.

Los arroyos que tributan al embalse La Quebrada son “Los Hornillos” y “Colanchanga”, este último formado por los arroyos “Los Guindos” y “Los Cóndores”.

Si la comparamos con las cuencas de las Sierras Grandes, con ríos de muchísimo caudal, podemos reconocer las diferencias en la capacidad de almacenamiento de los respectivos diques.

El Dique La Quebrada se ubica a 750 m sobre el nivel del mar. Es un embalse pequeño, cuyos afluentes son de poco caudal. Se puso en funcionamiento en el año 1976. Fue diseñado para abastecer de agua a las localidades de Río Ceballos, Unquillo y Mendiolaza, aunque el crecimiento de la población en toda la zona ha exigido reformular su alcance y complementar la provisión con otras fuentes.

Datos

  •  Proyecto: Dirección Provincial de Hidráulica, construido entre 1974 y 1976.
  •  Longitud de coronamiento: 254 m
  •  Área de cuenca: 42 km²
  •  Precipitación media anual: 750 mm
  •  Cota de fundación (fondo del cauce): 300 m sobre el cero del proyecto.
  •  Cota labio de vertedero: 34 m sobre el cero local (D.P.H.) y 334 m sobre el cero del proyecto.
  •  Cota de embalse máximo: 36 m cero local (D.P.H.); 336 m sobre cero proyecto.
  •  Área del lago a cota del labio vertedero: 30 ha aproximadamente
  •  Área del lago a cota del embalse máximo: 35 ha aproximadamente
  •  Volumen del embalse C.L.V.: 3,3 hm³
  •  Volumen del embalse C.E.M.: 4 hm³
  •  Perímetro del embalse: 4,7 km

La Reserva Hídrica Natural PARQUE LA QUEBRADA, es una de las primeras áreas protegidas de nuestra provincia. Se crea en 1987, por decreto ley Nro. 5620/87 y 3261/89 con el objetivo principal de proteger la cuenca hídrica de la que se abastece el dique, compatibilizando el uso del suelo con el funcionamiento óptimo del ciclo hidrológico de la cuenca.

La Reserva ocupa la cuenca de captación del Río Ceballos y abarca una superficie de 4.200 hectáreas, de las cuales sólo 300 son tierras fiscales, mientras que las restantes son de propiedad privada. El Bosque de la Reserva La Quebrada contiene representaciones de la flora y fauna de la región del Bosque Chaqueño Serrano. Actualmente, se encuentra amenazado por distintas acciones humanas, principalmente por los desmontes y los loteos para la construcción de viviendas.

Tanto la Reserva, como el Dique La Quebrada pertenecen a la jurisdicción Provincial. El Ministerio de Agua, Ambiente y Servicios Públicos, es el responsable de su manejo.

Sierras chicas. Una región semiárida con períodos de crisis hídrica.

Las Sierras Chicas son una región semiárida. Esto significa que el registro de lluvias alterna ciclos con precipitaciones más abundantes y otros con lluvias muy escasas.

Podemos decir que existe crisis hídrica cuando la demanda de agua (el volumen de agua demanda la población) es mayor que el agua que tenemos disponible para consumir, sea porque se utiliza mal o porque se distribuye de forma inequitativa o ineficiente.

En nuestra región, hemos transitado muchos años de crisis hídrica y, aunque estamos en un período de abundantes lluvia, el agua sigue siendo un recurso escaso. Las principales causas de esta situación están relacionadas con el acelerado crecimiento de la población (y el aumento correlativo de la demanda); la  egradación de la cuenca (por mal manejo y falta de planificación) y con las dificultades que presenta el sistema de trasvasamiento de cuencas.

Conozca más sobre crisis hídrica click acá.

Políticas y acciones para proteger un recurso estratégico.

No sólo somos beneficiarios de la cuenca, sino parte activa. Mucho de lo que hagamos individual y colectivamente influye sobre su funcionamiento: recrearnos; construir casas o locales comerciales; desmontar el terreno; sembrar plantas exóticas o nativas; criar animales; desarrollar emprendimientos inmobiliarios; instalar fábricas o criaderos; crear reservas; establecer normas; controlar el cumplimiento de las ya establecidas… Estas y otras actividades, individuales o colectivas, de los ciudadanos y de las instituciones, tendrán un impacto positivo o negativo según el modo en que las llevemos a cabo.

La calidad y cantidad de agua de la que disponemos depende de lo que hagamos o dejemos de hacer, a menor o mayor escala, los distintos actores que formamos parte de la cuenca.

 

Cuidar el agua. Compromiso Ciudadano más políticas públicas.

Sierras chicas. Una región semiárida con períodos de crisis hídrica.

Las Sierras Chicas son una región semiárida. Esto significa que el registro de lluvias alterna ciclos con precipitaciones más abundantes y otros con lluvias muy escasas. Podemos decir que existe crisis hídrica cuando la demanda de agua (el volumen de agua demanda la población) es mayor que el agua que tenemos disponible para consumir, sea porque se utiliza mal o porque se distribuye de forma inequitativa o ineficiente.

En nuestra región, hemos transitado muchos años de crisis hídrica y, aunque estamos en un período de abundantes lluvia, el agua sigue siendo un recurso escaso. Las principales causas de esta situación están relacionadas con el acelerado crecimiento de la población (y el aumento correlativo de la demanda); la degradación de la cuenca (por mal manejo y falta de planificación) y con las dificultades que presenta el sistema de trasvasamiento de cuencas.

Vea el folleto informativo sobre crisis hidríca

Políticas y acciones para proteger un recurso estratégico.

No sólo somos beneficiarios de la cuenca, sino parte activa. Mucho de lo que hagamos individual y colectivamente influye sobre su funcionamiento: recrearnos; construir casas o locales comerciales; desmontar el terreno; sembrar plantas exóticas o nativas; criar animales; desarrollar emprendimientos inmobiliarios; instalar fábricas o criaderos; crear reservas; establecer normas; controlar el cumplimiento de las ya establecidas… Estas y otras actividades, individuales o colectivas, de los ciudadanos y de las instituciones, tendrán un impacto positivo o negativo según el modo en que las llevemos a cabo.

La calidad y cantidad de agua de la que disponemos depende de lo que hagamos o dejemos de hacer, a menor o mayor escala, los distintos actores que formamos parte de la cuenca.

¿Qué le toca a cada uno?

Así como la cuenca puede analizarse desde distintas escalas, nuestras acciones también. Además de lo que hacemos cada uno de nosotros en nuestros hogares podemos hacer cosas con nuestros vecinos y con nuestros representantes.

El Estado Provincial

Es quien está a cargo de todas las fuentes de agua y es el titular de la Planta Potabilizadora La Quebrada. Como tal es responsable de:

  •  Cuidar y preservar las cuencas hídricas y analizar la calidad del agua en sus fuentes.
  •  Desarrollar planes de manejo, preservación de las cuencas y en particular de la Reserva Hídrica Natural La Quebrada. Debe también invertir recursos técnicos y económicos en el saneamiento y recuperación de las cuencas luego de incendios o situaciones de deterioro.
  •  Realizar mantenimiento, inversiones y remodelaciones en la Planta Potabilizadora la Quebrada y en todo el acueducto troncal que conecta el sistema con la Planta Potabilizadora La Calera.
  •  Implementar estrategias integrales para todas las localidades de la región, que aseguren criterios comunes y trabajo conjunto.

La Municipalidad

Es responsable de las políticas territoriales y de la urbanización y es la titular del servicio de distribución de agua potable. Como tal tiene potestad para:

  •  Establecer pautas y mecanismos de evaluación, control y manejo del suelo, el agua y el aire en los ámbitos urbanos y rurales.
  •  Regular las prácticas sociales que allí se desarrollan: el crecimiento urbano y arquitectónico; los usos del suelo; las actividades agropecuarias, turísticas, industriales y mineras; la contaminación proveniente de cualquier actividad.
  •  Complementar el trabajo de inspección y protección de la Reserva, junto a la Provincia.
  •  Ejercer el poder de policía para controlar el buen uso del agua y sancionar el derroche.
  •  Gestionar obras y desarrollar planes ambientales.

La Cooperativa

Es la entidad prestadora del servicio de distribución de agua potable. Como tal es responsable de:

  •  Medir el agua en cada vivienda y en el sistema de redes.
  •  Reducir las pérdidas en el sistema de distribución desde las cisternas hasta los hogares. Para ello esimportante dar continuidad al plan de recambio permanente de medidores domiciliarios.
  •  Promover un uso responsable del recurso hídrico, tales como: la estipulación de tarifa escalonada, la realización de mapeos y participación en la definición de ordenanzas, la realización de eventos de interés comunitario.
  •  Impulsar proyectos y gestionar recursos para mejorar la eficiencia del sistema.

La comunidad y sus instituciones

También cada uno en sus hogares o las organizaciones (los medios de comunicación, las bibliotecas, los centros vecinales, los bomberos, etc.) tienen responsabilidades.

La Organización Mundial de la Salud establece que el consumo diario ideal es de 200 litros por persona.

Los habitantes de Río Ceballos hemos disminuido considerablemente nuestro consumo en los últimos 5 años. Tenemos mucha conciencia sobre la situación crítica de nuestra cuenca y hemos asumido un compromiso comunitario de cooperar para la protección de la misma.

Qué podemos hacer?

  •  Disminuir los consumos y evitar derroches: en el lavado de ropa, en la limpieza del hogar, en la higiene personal, en la cocina, etc. (ver “El agua por la casa”) link a lámina3 del cauce
  •  Reparar pérdidas y roturas.
  •  Construir de manera sustentable: optimizar el uso de la energía, cosechar el agua de lluvia, reutilizar el agua que desechamos. (ver La cosecha de agua, una propuesta vigente. Revista El Cauce Nro. 10; pág. 4) link a revista el cauce nro 10….
  • No desmontar: no sacar árboles ni arbustos, no podar sin asesoramiento, no cortar el pasto demasiado corto.
  • Plantar nativas en vez que plantas exóticas: espinillos, algarrobos, manzanos del monte, moyes, garabatos, entre otros. Ver El jardín como parte de nuestro paisaje. Gustavo Re. Revista el Cauce Nro. 9; pág 4.
  • Informarse e informar adecuadamente y con precisión. Conocer las regulaciones existentes y controlar la ejecución de las políticas públicas y el cumplimiento de las normas.
  • Promover emprendimientos como sistemas comunitarios de recolección y recuperación de agua, reforestación de espacios públicos, viveros y jardines de nativas, entre otros.

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