La situación hídrica cada vez más crítica

Aun con las lluvias, la situación hídrica es cada vez más crítica | El Nivel del Dique La Quebrada sigue bajando | El crecimiento poblacional de toda la región, el aumento en los consumos por la elevada demanda y la falta de inversiones para adecuar el sistema de distribución a las nuevas condiciones del corredor, ponen en riesgo la provisión de agua potable.

El fin de año nos encontró con altísimas temperaturas, pocas lluvias y una rotura en el acueducto que envía agua desde La Calera  a Sierras Chicas. Eso obligó a abastecer desde la Planta Potabilizadora La Quebrada a las localidades vecinas, superando su capacidad de producción. Es la cuarta rotura de la temporada. Las decisiones y la operación del sistema La Calera – La Quebrada dependen de la Provincia. La falta de una política de manejo, que respete los cupos de agua y que tenga en cuenta el funcionamiento de distribución  por gravedad, no sólo provoca cortes en el suministro, sino que la recuperación resulta desigual, y perjudica a las cisternas de Río Ceballos, porque el agua llega primero a Mendiolaza y Unquillo.

Pero la situación crítica no es una novedad y no se revierte con las precipitaciones. El problema no es sólo el nivel del Dique La Quebrada. Aún con un dique lleno no alcanzaría para toda la demanda. El problema central radica en que la infraestructura de las plantas potabilizadoras y del acueducto no ha acompañado el crecimiento poblacional de la región.

Desde hace tiempo, la Cooperativa de Río Ceballos informa y reclama a la Provincia una política de gestión, mantenimiento e inversiones en el sistema de distribución de agua para Sierras Chicas, porque la inestabilidad con la que hoy está funcionando pone en serio riesgo el abastecimiento; no sólo para el verano, sino para los años venideros.

Frente a este contexto resulta fundamental:

–          Que el Ministerio de Agua y Servicios Públicos defina un plan de inversiones y desarrollo del acueducto, teniendo en cuenta cuáles serán las fuentes de agua que se incorporen al sistema a futuro y cuál es la infraestructura que necesitamos para abastecer a la población que habita hoy -y en un futuro- en la región.

–          Que los municipios, en conjunto, planteen la problemática regional y posibles políticas que den respuesta a las necesidades, para que la ciudadanía no se quede sin agua.

–          Que las Cooperativas, que somos prestadoras en cada ciudad, participemos de manera conjunta en la gestión del sistema.

–          Que la Ciudadanía sostenga un compromiso de uso responsable y solidario del agua.